Una de las prioridades del negocio del transporte de mercancías es la conservación de los productos en los trayectos largos. En ocasiones constituye un verdadero reto hacer llegar la carga en perfectas condiciones, cuando esta es sensible a las condiciones del medio ambiente (luz, temperatura, etc), por ejemplo, la fruta y verdura fresca, los fármacos, los productos lácteos, etc.

Los retos de transportar este tipo de mercancías son variados, como las temperaturas extremas, la humedad, que pueden echar a perder irremediablemente el producto en pocas horas. La solución diseñada para este tipo de transportes se le llama “cajas secas”, que en realidad son contenedores cerrados que protegen la mercancía sensible del aire, lluvia, polvo, etc. Están equipadas con tecnología que permite programar y regular la temperatura y creando un ambiente aséptico para conservar los productos en el mejor estado. Los vehículos que transportan las “cajas secas” son camiones torthon, camionetas de 3.5 toneladas, camiones rabones, etc.

Por lo regular, se caracterizan por tener en su interior un forro de triplay, fibra amortuf o liner panel.